Absoluciones, archivos y sobreseimientos conseguidos en más de 30 años de defensa penal. No es un listado de titulares: cada caso cuenta qué pasó, qué se hizo y cómo terminó, para que puedas juzgar por ti mismo cómo se trabaja aquí.
La mayoría llegan por juicio rápido, con muy poco margen de tiempo y con una propuesta de pena ya encima de la mesa. Casi siempre hay algo que discutir: cómo se practicó la prueba, si el accidente lo causó de verdad la ingesta, o si llegó a haber conducción.
Ver cómo se defiende un delito de alcoholemiaSe cayó con la moto en un tramo de obras a oscuras, dio positivo tumbado en una camilla y el Fiscal le pedía quince meses sin carné. En el juicio nadie fue capaz de decir quién le había hecho la prueba de alcoholemia. Ni cuándo, ni dónde, ni cómo.
Leer el caso AbsoluciónUna discusión de madrugada con un taxista terminó en un juzgado de lo penal con dos acusaciones encima: conducción temeraria y, por si acaso, conducción bajo la influencia del alcohol. La sentencia le absolvió de las dos, y el motivo está en quién contaba la historia.
Leer el caso SobreseimientoEste es un auto muy breve, de apenas dos páginas, sin relato de hechos. Y precisamente por eso explica bien algo que casi nadie conoce: en el proceso penal español, si nadie acusa, no hay juicio. Ni siquiera cuando el juzgado ya ha instruido la causa.
Leer el caso AbsoluciónRozó levemente al coche que tenía delante y le causó treinta y ocho euros de daños. Sopló, dio 0,61 y 0,58, pidió que le hicieran la prueba de sangre y se la denegaron por ser tarde. El juzgado le absolvió, y la clave está en un anexo técnico que casi nadie invoca.
Leer el caso Acuerdo con el FiscalEste caso no terminó en absolución y no voy a contarlo como si lo hubiera hecho. Terminó en condena, con una conformidad negociada en el propio acto del juicio. Lo que se consiguió fue otra cosa: tres atenuantes, la pena en su mínimo y que no entrara en prisión.
Leer el caso SobreseimientoUna distracción al volante, un desvío hacia la izquierda y un golpe contra dos árboles de la mediana, con los agentes viéndolo todo. Aun así, el Fiscal no formuló acusación. El motivo está en un razonamiento sobre los síntomas que merece la pena conocer.
Leer el casoCasos en los que la declaración no quedó corroborada, o en los que la prueba objetiva no respaldaba el relato. Son los procedimientos más difíciles y en los que más pesa el trabajo de prueba hecho durante la instrucción.
Ver cómo se acredita una denuncia sin base probatoriaLlegó a mi despacho con una citación del juzgado de violencia sobre la mujer y una carpeta de documentos del divorcio que estaba en marcha. Estaba convencido de que nadie iba a escucharle. La causa terminó archivada, y el auto que lo acordó cabe en una página.
Leer el caso SobreseimientoUn auto del juzgado de familia le atribuyó el uso y disfrute de la vivienda. Días después cambió la cerradura y acabó denunciado por coacciones y por unas amenazas de las que no se habló hasta cuatro meses más tarde. La causa se archivó, y la Audiencia lo confirmó.
Leer el caso AbsoluciónEl Ministerio Fiscal pedía siete meses de prisión y la acusación particular un año. La sentencia dio por probado que hubo una discusión, y absolvió. La razón está en dos documentos que nadie había cruzado antes: el informe forense y la declaración prestada durante la instrucción.
Leer el caso AbsoluciónUn año de prisión, dos años de prohibición de acercarse y otros dos de no comunicarse. Eso pedían Fiscalía y acusación particular. La sentencia absolvió, y el motivo estaba escrito en un atestado que recogía tres intervenciones policiales esa misma noche.
Leer el caso AbsoluciónSe acusaban mutuamente. Coacciones, maltrato, obstrucción a la justicia e injurias, todo en el mismo procedimiento y todo con un divorcio conflictivo de fondo. La sentencia absolvió a los dos, y el razonamiento que emplea es el más útil de todos los que he visto en casos así.
Leer el caso SobreseimientoFue a hablar con su expareja para reclamarle un dinero que le debía. Ella lo denunció por zarandearla e insultarla delante de sus compañeras. El procedimiento terminó archivado, y la razón está en lo que dijeron —y en lo que no dijo nadie— quienes estaban delante.
Leer el caso AbsoluciónSiete meses de prisión, orden de alejamiento durante dos años y veinticinco días de localización permanente. Eso pedían el Fiscal y la acusación particular. La sentencia fue absolutoria, y su fundamento es una lección de manual sobre cuándo la declaración de la denunciante basta para condenar y cuándo no.
Leer el caso AbsoluciónSalía de hacer deporte, caminaba con un amigo y pasó por una plaza donde su expareja estaba sentada en una terraza. Tenía una orden de alejamiento vigente y le pedían ocho meses de prisión. La sentencia explica por qué coincidir físicamente no es, por sí solo, quebrantamiento.
Leer el caso AbsoluciónUn año de prisión, tres años sin poder tener armas y cuatro años de prohibición de acercarse y comunicarse. Todo dependía de una lesión mínima y de un relato. Cuando la médico forense declaró como perito en el juicio, la prueba de cargo dejó de sostenerse.
Leer el casoLa frontera entre consumo propio y tráfico decide años de prisión, y casi nunca está donde la sitúa el atestado. Cantidad, forma de presentación, condición de consumidor y destino real de la sustancia son los cuatro puntos donde se juega el caso.
Ver cómo se defiende un delito de tráfico de drogasMuchas causas por drogas no se ganan en el juicio. Se ganan antes, porque el juicio no llega a celebrarse. Esta terminó con un auto de dos páginas que casi nadie sabe leer, y que para quien estaba investigado significaba el final de todo.
Leer el caso Acuerdo con el FiscalEste caso no terminó en absolución. Terminó en condena, y quiero contarlo tal cual. Lo que sí se consiguió fue que esa condena fuera la mínima posible y que no supusiera pisar la cárcel, que era exactamente lo que estaba en juego.
Leer el caso AbsoluciónPerdimos las dos batallas procesales. La nulidad, rechazada. La cadena de custodia, rechazada. Y aun así la Audiencia Provincial absolvió. Este caso explica mejor que ningún otro por qué figurar como destinatario de un envío no es lo mismo que haberlo pedido.
Leer el caso AbsoluciónEl juez no dudó de la honestidad de los policías. Lo dice expresamente en la sentencia. Lo que se preguntó fue otra cosa mucho más incómoda: desde la acera, y a varios metros, ¿de verdad se puede ver lo que pasa entre dos personas sentadas una al lado de la otra?
Leer el casoLos casos más delicados que llevo. Aquí no narro los hechos: cada uno se cuenta desde la figura jurídica que lo resolvió, porque es lo que puede orientar a quien se enfrenta a un procedimiento así y porque las personas implicadas merecen ese respeto.
Ver cómo se defiende un delito contra la libertad sexualSe registró en una aplicación de contactos que solo admite usuarios mayores de edad. Quien había al otro lado no lo era. Cuando la causa llegó a mi despacho, la pregunta jurídica ya no era qué pasó, sino qué sabía él cuando pasó.
Leer el caso SobreseimientoEste caso terminó con el archivo de la causa. La resolución que lo acordó ocupa poco más de media página y no contiene ni relato de hechos ni razonamiento propio. Prefiero contarlo así, con esa limitación por delante, que inventar una historia que el documento no sostiene.
Leer el caso Nulidad estimadaLa causa ya estaba en la Audiencia Provincial, con el juicio oral abierto y las acusaciones formuladas. Y entonces el propio tribunal advirtió un problema que nadie había planteado: las penas que se pedían no encajaban en el procedimiento por el que se había tramitado todo.
Leer el caso Nulidad estimadaEl juzgado había acordado seguir adelante y preparar el juicio oral. La Audiencia Provincial revisó lo instruido y llegó a otra conclusión: por la propia configuración física del lugar, no estaba claro ni que se hubiera producido el elemento objetivo del delito ni que existiera conciencia de que había menores presentes.
Leer el caso Acuerdo con el FiscalEste caso terminó en condena y lo cuento como lo que fue. No hubo absolución ni archivo. Lo que sí hubo fue el reconocimiento judicial de un trastorno que mermaba sus capacidades, una pena de tres meses que quedó suspendida y una medida de seguridad que se cumplió con el tratamiento psicológico que él ya seguía.
Leer el caso SobreseimientoEn muchas causas por delitos contra la libertad sexual no hay testigos ni prueba material. Solo hay una declaración. Por eso existe una prueba pericial concreta, poco conocida fuera de los juzgados, que en este caso resultó determinante.
Leer el caso SobreseimientoEste procedimiento se instruyó a fondo: declaración preconstituida, exploración, dictamen forense de psiquiatría, pericial psicológica, pericial social e informe de servicios sociales. Con todo eso practicado, el juzgado concluyó que faltaba algo imprescindible.
Leer el caso Acuerdo con el FiscalEste caso terminó en condena, y no tiene sentido presentarlo de otra manera. La Fiscalía pedía un año de prisión. Se negoció una conformidad que dejó la pena en seis meses y su suspensión condicionada a un programa formativo. No hubo ingreso en prisión.
Leer el casoCasos que no encajan en una especialidad concreta pero que ilustran bien cómo se trabaja: falsedades documentales, lesiones y delitos contra el orden público.
Le comunicaron que iba a ser detenido y se puso hostil. Gritó, hizo aspavientos, no colaboró. El Fiscal pedía un año de prisión por resistencia. La sentencia explica una frontera que casi nadie conoce: ponerse chulo con la policía no es, por sí solo, un delito.
Leer el caso Acuerdo con el FiscalAquí hubo condena, y lo cuento como tal. Lo que decidió el caso no ocurrió en la sala de vistas: ocurrió semanas antes, cuando se consignó la indemnización. Eso rebajó la pena a la mitad y permitió que no ingresara en prisión.
Leer el caso AbsoluciónLe pedían cinco meses de prisión y cinco meses de multa por algo que casi todo el mundo cree que es, como mucho, una multa de tráfico. El juzgado dio por probado que aparcó con esa tarjeta, y aun así lo absolvió. La razón es la parte interesante.
Leer el casoNinguno de estos resultados garantiza nada sobre el tuyo: cada procedimiento depende de sus propios hechos y de sus propias pruebas. Lo que sí puedo decirte es si el tuyo tiene recorrido, y eso se ve en una conversación.
LLÁMAME · 615 944 098 Atiendo personalmente. Si estoy en sala, te devuelvo la llamada en cuanto salgo.Todos los casos recogidos en esta página son reales y finalizaron con el resultado que se indica. Los datos identificativos, fechas, cantidades y localizaciones se han modificado para proteger la identidad de las partes. Los resultados obtenidos en procedimientos anteriores no determinan ni anticipan el resultado de ningún otro procedimiento.
Pilar Hernández · Abogada penalista · Colegiada nº 54.479 del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.