Los libros de lectura que me acompañan, Casi siempre están relacionados con perfiles criminales, psiquiatría forense, medicina forense, de hecho leía «El Caso» cuando todavía se publicaba.
Esto me llevó indudablemente a estudiar derecho y criminología. Cuando acabé, decidí opositar a judicaturas, pensé que así estaría en contacto permanente con el derecho penal, pero posteriormente, siguiendo los consejos de mi preparador, decidí ejercer, por lo que continué con mi formación.
Durante años presté mis servicios en el Turno de Oficio, es la mejor universidad, creo que todo abogado debería estar unos años en el Turno.
En el año 1995 monté mi propio despacho, no realicé ningún tipo de pasantía en ningún otro. Siempre he sido mi propia jefa, Mi personalidad es contraria a tener superiores. Soy demasiado independiente, me gusta hacer las cosas a mi manera, lo que me ha llevado a dedicarme a lo que me apasiona; El derecho penal.
Ya son más de 30 años, ejerciendo la defensa en delitos de violencia de género, delitos sexuales, tráfico de drogas, seguridad vial y lesiones, de una manera personalizada, experta, rigurosa, objetiva y eficaz.
Y si… Puedo dormir por las noches
Porque el derecho de defensa es un derecho constitucional.
Porque muchas veces, más de las que os podéis imaginar, las denuncias obedecen a motivos espurios, o el acusado tiene algún tipo de trastorno, o la denuncia es falsa, o sacada de contexto.
Y como madre, padre ¿Si tu hijo se ve implicado en un delito de este tipo, te gustaría que lo defendieran?
¿Qué hago cuando no trabajo?
Mi expresión favorita es «Nothing box».
Bueno, me apasiona viajar, en cuanto puedo me escapo a tierras lejanas, esto me ha permitido tener una mente abierta.
Mi pasión y debilidad son los animales, en particular los perros, no concibo mi vida sin un perro a mi lado. Adoro a los galgos.